Perspectivas laborales en la era de las humanidades digitales

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Examine la frase “humanidades digitales” fuera del contexto académico y seguramente se encontrará con piezas sueltas de un rompecabezas. ¿Qué son las humanidades digitales? Y, al combinar estos dos conceptos en uno solo, llevándolo a un campo de estudio, ¿no se crea un oxímoron? Más importante, ¿qué perspectivas laborales plantear esta área?

Un vistazo rápido a las humanidades digitales indica que –aunque intersecten innumerables factores–, el concepto es bastante auto-explicativo. Se trata de la unión de disciplinas tradicionales dentro del ramo de las humanidades, con las herramientas de un mundo crecientemente digital y tecnológico. El campo permanece lleno de controversias y de resistencia por parte de los académicos, quienes se oponen a la inclusión de tecnologías progresivas en sus campos tradicionales de estudio. Dicha tensión indica la pelea constante por incorporar tradicionalismo y progreso. A pesar de esto, su influencia ha sido grande al influenciar varias ramas de las humanidades.

En un artículo publicado en Enero de 2014, ‘Inside Higher Ed’ pregunta si “¿Las humanidades digitales se han convertido en algo de moda?” La creación en 2008 de la Oficina de Humanidades Digitales del Fondo Nacional para las Humanidades (NEH, por sus siglas en inglés), indica que han sido populares por un buen tiempo, pero que recientemente se han incrementado las conferencias y organizaciones que se enfocan únicamente en el área de las humanidades digitales. Adicionalmente, las oportunidades de becas hechas a la medida para proyectos humanitarios se han generalizado, al tiempo que los elementos del campo se integran cada vez más al currículum de los programas de humanidades a nivel universitario.

A medida que la tecnología se convierte en un elemento cada vez más omnipresente en nuestras vidas, la mayoría de empleos en el área de las humanidades apuntarán seguramente a demostrar los resultados de este cambio, y el análisis exhaustivo de las tendencias actuales en los empleos dentro de las humanidades indican que este cambio es bastante evidente. Además de la incorporación de tareas en computación, digitalización y curaduría de datos en trabajos más tradicionales en las humanidades, existen varias listas de servidores con el fin de atender exclusivamente la obtención de empleo en humanidades digitales. Un vistazo rápido a un puñado de dichos servidoes, arroja como resultado empleos tales como “Desarrollador de Software en Humanidades Digitales”, y, “Bibliotecólogo Jefe de Sistemas de Información”, sugiriendo una unión indiscutible entre la tecnología y las humanidades.

A continuación, encontrará algunas áreas comunes y más tradicionales de empleo en humanidades, y la forma como estos campos se están integrando gradualmente a las humanidades digitales.

Archivadores / Curadores de Museos

En una nivel más elemental, esto demuestra el tipo de habilidades que debe representarse en la labor que los archivistas y curadores llevan a cabo. Adicional a tener un conocimiento previo en artes y humanidades, quienes se desempeñan en estas áreas deben saber también codificación y programación. Con la habilidad de proveer piezas complejas de información de manera instantánea a los investigadores, viene la expectativa de que mucha de esta información esté disponible en la red. Para satisfacer esta semana, muchos museos y depósitos de archivos, han comenzado a hacer accesible esta información, a través de un portal web que le permita a los usuarios buscar una serie de materiales históricos sin acceder de manera tangible a ellos.

Escritores y Editores

Los cambios recientes en la manera como llevan a cabo su actividad han representado un cambio para los escritores y editores. Las tiendas de libros –desde las pequeñas y las independientes, hasta las grandes cadenas corporativas–, han ido cerrando, y la venta de periódicos y revistas ha decaído sustancialmente. Aun así, quienes se desempeñan en el campo de las escritura y las publicaciones han encontrado la manera de adaptarse al cambio rápidamente, principalmente al incorporar tecnologías digitales a las plataformas utilizadas para conectarse con los lectores. Adicionalmente, mientras la venta de libros cae, la venta de libros digitales (e-Books) se ha disparado, ya que muchas editoriales han decidido que su material esté disponible a través de Amazon o Google Books. Así mismo, la web está llena de sitios en donde es posible examinar los matices y las influencias de varios autores, así como diversos tipos de literatura de manera interactiva, a través de mapas, comentarios y codificación, de los cuales muchos se encuentran en las bibliotecas universitarias.

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Profesores universitarios

La renombrada “Torre de Marfil” de la academia ha sido el bastión de las convenciones en humanidades desde hace tiempo. Considerada como la campeona de libros, una fuente de investigación primaria y un refugio para la experiencia de vida y los ideales, gran parte de la tradición asociada con estos principios entra en conflicto directo con la realidad de una tecnología que evoluciona rápidamente, y, a medida que las humanidades digitales encuentran sus raíces en la academia, es allí mismo en donde encuentran controversia. En 2010, un artículo del New York Times, escrito por Patricia Cohen, discute el prevalente rol de las humanidades digitales en la academia, y la resistencia a su evolución es frecuentemente el punto de encuentro de tradicionalistas en el campo, quienes, frecuentemente, ven la inclusión de herramientas tecnológicas en la investigación académica como un elemento que abarata su trabajo.

No obstante, el creciente uso de plataformas de redes sociales en la educación, así como la creciente dependencia en el salón de portales web interactivos, tales como Blackboard, han logrado que elementos de las humanidades digitales sean introducidos en la academia de maneras ubicuas y permanentes. Esto ha fortalecido la necesidad de aquellos versados en las tecnologías digitales a dar un paso hacia la academia. Incluso, varias universidades han comenzado a buscar profesores que se especialicen en el área de humanidades digitales a medida que sus programas en humanidades avanzan.

Finalmente, la creciente presencia de los componentes de las humanidades digitales no solo ha ampliado la producción y la creación de empleo, sino que también ha jugado un importante rol en salvar muchos cargos laborales de volverse obsoletos. Al ritmo en el que avanza y evoluciona la tecnología, las humanidades digitales no serán solo una subárea de las humanidades, sino también un código por el cual los maestros de humanidades, los estudiantes y los empleados deben aceptarlo, de manera que se mantengan vigentes y preeminentes en el camino elegido.

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Digital Humanities for Museums

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About The Author

Marcela is a talented translator from Colombia with a penchant for film and music. She's worked for El Tiempo, Editorial Norma, and 3J Editores. She's currently in Chicago working as freelance editor and translator while pursuing her Masters studies.

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